SUS COMIENZOS

Por los años ‘80 del siglo XX, en Ceres, provincia de Santa Fe, muchos Ceresinos, al igual que en otras ciudades de la misma provincia, se vieron atraídos hacia la apicultura por la posibilidad de un trabajo propio en el cual se podía comenzar con poca inversión inicial, incluso con fabricación de material casero, cazando enjambres silvestres y aprendiendo en base a los comentarios de aquellos apicultores mas experimentados que habían llegado de la provincia de Buenos Aires en busca de nuevos y mejores emplazamientos.

Es así que se da un gran crecimiento en cuanto al número de apicultores y cantidad de colmenas existentes en la zona, alcanzando hacia el año 1995, ciento veinte (120) apicultores con un total de unas veinte mil (20,000) colmenas.

Hasta este momento se realizaba en la zona una apicultura tradicional, basada en dejar a las colmenas una excesiva cantidad de miel para que se alimenten durante el invierno, realizando tratamientos sanitarios innecesarios en la mayoría de los casos y contaminando la miel remanente, sin realizar un manejo planificado para poder obtener todo el potencial que la zona brindaba; lo que se traducía en una ineficiente utilización de los recursos naturales, con la obtención de un producto contaminado por los químicos utilizados.

A partir del año 1995, y a raíz de una grave inundación que afectó la Región, el Ministerio de la Producción de la Provincia de Santa Fe, en conjunto con el Municipio y las Entidades intermedias de la Ciudad de Ceres (INTA, Centro Comercial, Cooperativas, etc) conforman la ASOCIACIÓN PARA EL DESARROLLO REGIONAL, una Organización No Gubernamental (O.N.G.) que se debía encargar de administrar U$S 200.000 que debían destinarse a la reactivación y desarrollo de las actividades productivas de la región. Para aquel entonces, el Sr. Mario Vidal, oficiaba de Secretario de Gobierno de la Municipalidad de Ceres. Era también la época de las privatizaciones de las empresas del Estado, por lo que muchos Ceresinos si bien recibían una importante indemnización por parte del gobierno, quedaban sin trabajo, lo que motivó la idea del Sr. Vidal de potenciar el desarrollo de emprendimientos como el de la apicultura, que como ya se mencionó, no requieren de grandes inversiones. Así, se acerca a dicha Asociación para el Desarrollo Regional, y conjuntamente con el Ing. Carlos Callacci , Presidente de la misma y Director a cargo de la agencia INTA local, elaboran lo que se transformaría en el primer proyecto de dicha institución: Proyecto 001: “Desarrollo de la Apicultura en todos sus Aspectos”.

Como primera medida, se piensa acertadamente, en que debido a la falta de conocimientos y capacitación de los futuros apicultores, se debía brindar o disponer de personal técnico para apoyar dicho emprendimiento. Así, se capacitó bajo los lineamientos del PROAPI, Programa Apícola Nacional dependiente también del INTA, a dos profesionales para luego poder trasladar a la región los conceptos de la nueva apicultura que se estaba gestando por aquel entonces.

En el año 1996 se comienzan a desarrollar las primeras actividades, con jornadas de capacitación y talleres de intercambio, para, en Mayo de ese año comenzar a dar financiamiento y capacitación a los “nuevos apicultores”y otros que ya venían trabajando en dicha actividad.

Desde aquel comienzo hasta el momento se han incorporado 20.000 nuevas colmenas y 100 nuevos apicultores a través de estos créditos.
También la Municipalidad de Ceres en conjunto con la Secretaría de Desarrollo Social de la Nación ofrecen en el año 1997 financiamiento y capacitación para apicultores, lo que agrega otro número importante de colmenas y apicultores.

Pero quizá lo más interesante que ambos proyectos aportaron a la zona, es la nueva visión de la apicultura, una apicultura asociativa, de trabajo en conjunto, una actividad planificada y evaluada en su ejecución, en definitiva una apicultura empresaria.

Es a partir de las reuniones periódicas que se realizaban entre apicultores y técnicos que surge la necesidad de buscar apoyo estatal para que se pueda continuar con el trabajo grupal, esto es, profundizar el actual trabajo, y replicarlo en otras ciudades/regiones. Entonces surge la posibilidad presentada por el Ing. Callacci de que el grupo que se había conformado adhiera al Programa “Cambio Rural”. Este programa trabaja bajo la esfera de la Secretaría de Agricultura de la Nación y se ejecuta a través de la estructura del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).

También a través de este programa se realiza una capacitación constante de los asesores y se intercambian opiniones entre los asesores y los productores de los distintos grupos que se fueron conformando. Aunque la iniciativa fue diseminada en la provincia a través del Consejo Apícola Provincial, sólo algunos grupos destacaron por su empeño. Dichos grupos fueron en principio cinco: Uno de la ciudad de Galvez, otro de Rafaela, de Humboldt, de San Justo y el de Ceres.

El grupo de Cambio Rural de apicultores “Ceres”, comenzó a funcionar en Junio de 1997 y actualmente está conformado por 16 productores que totalizan 12500 colmenas con una buena proyección planificada de crecimiento. Se trabaja en forma grupal, con una reunión mensual donde el asesor expone un tema técnico que se ajusta a la época del año y se tocan diversos temas que van surgiendo a lo largo de la reunión.

También el asesor visita individualmente cada una de las empresas una vez al mes. Para el manejo de las empresas se realiza una planificación al año, con seguimiento y correcciones mensuales de lo que se planificó y con un análisis económico – financiero y patrimonial anual.

En un principio, el mayor esfuerzo dentro de cada grupo fue el desarrollo de los recursos y relaciones humanas, y la implementación de esta nueva “tecnología de producción” propuesta por el PROAPI.

Era lógico, que una vez organizados los grupos se pasara a una segunda etapa que incluyera la comercialización conjunta de los productos y compra conjunta de insumos para dar mayor escala a los mismos. Así surge la idea, tras varias reuniones, de conformar una empresa cooperativa entre los grupos, lo que resultó en COSAR, “Cooperativa de Provisión Apícola COSAR Ltda.”, nombrándose al Sr. Mario Vidal como primer Presidente.